lunes, 9 de febrero de 2009

LOS ALBONDIGAS EN REMOJO

Es lo que tiene ser de la generación que cantó Naranjito: que uno tiene una cultura (o subcultura, en el caso que nos ocupa) cinematográfica lo sucicientemente longeva como para enriquecer el proyector de los recuerdos, que tan a menudo poner en marcha la realidad. El caso de la presunta (cada vez menos, a medida que avanza el minutero) corrupción en el entorno del Partido Popular me ha traído a la memoria un bodrio made in USA : Los Albóndigas en remojo, dirigida por Rober Butler. Les juro que entonces, a mis 10 inocentes años, me pareció un peliculón digno de Oscar. 

Tal vez la mente juegue malas pasadas y lo más probable es que lo que me ha traído a colación este pensamiento absurdo sea el apodo de "el albondiguilla" con el que se conoce al ya dimisionario (¿esta vez sí? ¿de verdad?) alcalde de Boadilla del Monte, Arturo González Panero. Pero es que luego me he acordado del argumento de la película: Un grupo de loosers (pringados) sin más oficio ni beneficio que pasárselo de juerga en juerga mientras pasan la Universidad mientras la Universidad no pasa por ellos. Han dado con un centro de estudios a su altura, que no goza de prestigio alguno. Y para obtenerlo, al rector no se le ocurre otra cosa que inscribir a dicha Universidad en una carrera interuniversitaria de botes hinchables. De modo que ofrece a los pringados regalarles la licenciatura a cambio de alzarse con la victoria. 

¿No les suena de algo este argumento? Dicen que el poder es la mejor amalgama que existe. Fuera de él, las aguas bravas de la política española corren el riesgo de llevarse por delante un Partido Popular cuyos líderes, sobre todo el supremo, están actuando, con sus guerras internas y sus basuras mal barridas, de salvavidas de un gobierno que, en otras circunstancias, lo tendría muy difícil para buscar cobijo en la orilla. 

1 comentario:

  1. Ferdinand estrena blog!!! esto de los nuevos tiempos... si naranjito levantara la cabeza...

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